| HOME
RELATOS
ESPECIALIDADES
CAMPOREES
CLUBES
DE CONQUISTADORES
ORDEN
CERRADO
SERMONES
PARA CONQUISTADORES
HIMNO
DE LOS CONQUISTADORES
DESCARGAS
Actuar
- actuar
LA
IASD EN EL MUNDO
EL
TEATRO COMO MEDIO DE PREDICACIÓN
|
Por
Ti Hijo Mío
Para la sociedad de jóvenes
o Personajes:
1. Walter: Hijo malo.
2. Josefa: Hija mala.
3. Rosendo: Anciano, padre de Walter y Josefa.
4. Hugo: Joven apreciado de Rosendo .
5. María: Prima de Martha.
6. Martha: Esposa de Walter.
7. Policía
WALTER: (Ingresa ebrio) ¿Donde esta mi hogar? ¿dónde está mi casa?
(se cae y se queda dormido)
MARIA: (Ingresa con Martha) Mira aquí está el sinvergüenza, de tu
esposo.
MARTHA: Este hombre me va a matar siempre llega borracho, ya no se que
hacer (Acercándose mueve a Walter) despierta Walter, vamos a casa.
WALTER: ¿Qué? Déjame dormir, déjame que mañana voy a trabajar, ¿dónde
está el viejo? ¿ya apareció el viejo?, ese viejo es un desgraciado,
ya me está debiendo una.
MARTHA: Walter, Walter despierta por favor vamos a casa.
MARÍA: Yo te ayudo (se acerca y logran levantar a Walter y se lo
llevan).
ROSENDO: (Ingresa ayudado por un bastón y se sienta en una banca y
revisa el periódico)
HUGO: (Ingresa saluda a alguien que pasa cerca y sigue caminando y
vuelve la mirada hacia Rosendo) ¿Señor Rosendo?
ROSENDO: ¿Qué? ¿Quién eres?
HUGO: Soy Hugo.
ROSENDO: ¿Hugo? ¿Hugo Fernández?
HUGO: Sí, el mismo que te pedía propinas cuando se iba a la escuela.
ROSENDO: (Levantándose bruscamente) Hijo mío, (lo abraza) que feliz me
siento, al verte, como has crecido, ¿Cómo estás, qué ha sido de tu
vida?
HUGO: (Se sientan) Mira Señor Rosendo , gracias a tus consejos soy un
hombre de bien , a tus correcciones cuando hacía algo malo, todo me ha
servido; ahora estoy en España y trabajo administrando una fábrica. Y
tu cuéntame ¿cómo lo has pasado?
ROSENDO: Yo hijito, lo paso con algunos males ya propias de la edad, con
algunos dolores, ya la salud es muy mala cuando uno llega a los años
que tengo, pero hay que seguir y continuar hasta que Dios disponga, si
no es por él ya estaría derrotado.
HUGO: ¿Qué es de Josefa? Hace años que no la veo, recuerdo cuando jugábamos,
cuando el grupo salía a pasear, haciendo grandes cosas, yendo de
campamento, jugando en el Complejo de Furguen, ¿que es de ella? que está
haciendo ahora, seguramente ya se casó.
ROSENDO: (Bajando la mirada) Josefa, está en la casa; pero no es la
misma de antes ha cambiado demasiado, su carácter, sus buenos modales,
su ser de pronto cambió, no sé porqué.
HUGO: ¿Qué es lo que sucede?
ROSENDO: No quiero hablar de eso (se levanta y se dispone a retirarse)
HUGO: (Levantándose) Señor Rosendo, creo que le entiendo y le ruego
que me disculpe, no insistiré más en ese asunto.
ROSENDO: (Camina unos pasos adelante y llora) No es la misma, es muy
ingrata, cuando tenía fuerzas le di todo, deje a un lado mis
preferencias, por varios años anduve con la misma ropa para costear sus
estudios, con la esperanza de ver a los dos realizados, que fueran mas
que su padre. Me levantaba temprano para percibir sus progresos y que no
les faltara nada, y hoy que tiene una profesión se avergüenza de mi, y
no se acuerda lo que hice por él. Ante sus amigos (llora) me grita,
cuando está de mal humor, maltrata mis cosas, me duele que haga conmigo
eso, mi pena es una herida que injustamente me causan mis dos hijos, y
lo llevo como castigo, es como si la maldición hubiera recaído sobre mí,
todo está mal, solo mi espíritu se refugia en Dios, ella ha cambiado .
JOSEFA: (Ingresa y habla mirando al público) Y viejo, ya te he dicho
que no salgas cuando están mis amigos, no sabes que das mal aspecto,
por que no te vas a tu cuarto, ¡viejo decrépito! me das asco, eres la
vergüenza de la familia, ni siquiera sabes hablar bien.
ROSENDO: Se que no puedo hablar bien, es que apenas me eduqué, ella
quiere que hable con palabras cultas, rebuscadas, me duele mucho que me
hable así, voy a mi cuarto y estando solo me pongo a llorar, Dios sabrá
porque me pone esta prueba y este dolor, que quiebra mi cuerpo hasta
enfermarme. Es que las fuerzas no son los mismos, no es igual cuando uno
viejo...
JOSEFA: Viejo eres un ignorante, un inútil, un bueno para nada, por que
no te vas a un asilo y allí esperas la muerte, ya mis amigas me hablan
mal de ti , es que no puedo sentirme orgullosa de ti, porque eres muy
ordinario, no sabes sentarte en la mesa, no sé quien me dio un padre
como tú, anda a dormir.
ROSENDO: A veces me niegan un plato de comida, Josefa es muy mala... a
quemado mi ropa en dos oportunidades y tengo miedo volver a casa.
HUGO: ¿Me estas diciendo que no vives en tu casa?
ROSENDO: Hace dos días que no vuelvo a casa, y este periódico es el
que abrigará mis noches, durante los próximos días, así es hijo ya
el viejo no tiene esperanzas, solo le queda esperar la muerte, tu no
seas ingrato con tus seres queridos, es muy triste vivir así.
HUGO: Veo que no has probado alimento alguno. No te vayas, traeré algo
de comer, prométeme que me vas a esperar; solo iré a la tienda que está
al otro lado (sale).
ROSENDO: (Se seca las lágrimas inclinado en el asiento se coge la
cabeza)
POLICIA: (Ingresa y se sienta junto a Rosendo) Discúlpame Señor, ¿Ud.
conoce a la familia Torres?
ROSENDO: Sí, vive muy cerca de aquí, ¿a tenido algún problema?
POLICIA: No, es un primo mío que vive por esta zona, me parece
conocerlo de algún lugar. ¿cuál es su nombre?
ROSENDO: Rosendo para servirle, cree que me conoce todavía.
POLICIA: Sí, Ud. es hermano de Josué, mi padre era muy amigo de su
hermano.
ROSENDO: Seguramente, es bueno tener amigos.
POLICIA: Así es, gracias por todo mi nombre es Marco del Águila,
cualquier asunto en que puedo servirle gustosamente lo haré.
ROSENDO: Lo tendré en cuenta, y se lo agradezco Señor del águila.
POLICIA: (le da la mano y se retira por el otro lado)
HUGO: (Ingresa por donde salió con un paquete) Por fin llego, discúlpame
por la demora, aquí te compré algunas cosas, primero algo para que
comas, (Saca un taper y le entrega a Rosendo)
ROSENDO: Gracias hijo, no lo hubieras hecho, me avergüenzo por esto.
HUGO: No te preocupes, y no tienes porqué avergonzarte, come con
confianza, es mi turno y me alegra ayudarte. Siempre te quise como si
fueras mi padre.
ROSENDO: Gracias hijo (come).
WALTER: (Ingresa) Aquí estas viejo, ya te estamos buscando por todos
lados , ¿Porqué nos haces eso? ¿acaso tenemos que estar perdiendo el
tiempo buscándote? desde hoy estarás encerrado, hoy se acabó tus
salidas, nosotros no somos tus niñeros, ya eres un problema, una carga,
y lo empeoras cada vez que sales, ¿qué esperas que no vienes?.
ROSENDO: No hijo, vete, no volveré más a casa, quédate con lo que hay
allí, quédense con la casa que con tanto esfuerzo la construí, quédense
que ya Uds. desde antes se han adueñado de todo, dejándome donde estoy
ahora, es por eso que para mí todo se acabó.
WALTER: ¿Me estas diciendo que no volverás? ¿acaso voy a perder mi
tiempo buscándote para que me digas que no vas conmigo? ¿tu creces que
puedes hacer lo que quieras?
(se acerca dispuesto a obligarlo Rosendo)
HUGO: (Se interpone entre Rosendo y Walter) ¡No te acerques!
WALTER: ¿Y quien eres tú para que te interpongas entre mi padre y yo?
Retírate y no pasará nada, este es un asunto entre mi padre y yo, te
ruego que no intervengas.
HUGO: ¡No! Walter tu padre es como si fuera el mío, el me dio muchos
valores me enseño a amar a Dios, a vivir con bien, y hoy no te lo
llevarás, porque no lo voy a permitir, no después del daño que le han
causado tu y Josefa.
ROSENDO: (Llorando) Déjale Hugo, me iré con él, aunque sea lo último
que haga en esta vida. Tu no compliques tu situación pues, el es muy
violento.
HUGO: No Señor, no iras a la casa de ogros, que han convertido tu hogar
en un desastre, no te dejaré, tu irás a mi casa allí vivirás el
tiempo que quieras, hoy me toca atenderte, aunque no sea tu hijo, se que
eres una persona muy cálida, eso es lo que voy hacer y no lo vas a
impedir.
WALTER: Por última vez Hugo, no sé de que infierno vienes pero te pido
por última vez más sal de mi camino o no lo contarás nunca . siempre
yendo como un perro tras mi padre, ¿por qué no regresas de donde
viniste? No te metas en problemas y te advierto voy a contar solo hasta
tres y no quiero verte.. uno, dos........y tres.
ROSENDO: (A Hugo) Por favor hijo vete, no te metas en problemas, yo
volveré con ellos.
HUGO: ¡No! no me iré, no después que sé como te trata este
desagradecido.
(Walter se abalanza sobre Hugo con un cuchillo y hay un forcejeo entre
ellos, y finalmente cae Hugo con el arma en su cuerpo. Walter
impresionado se levanta, mira para todos lados y sale apresurado)
ROSENDO: ¡No! Walter que has hecho, ¡Hugo! (mirando a todos lados) ¡Auxilio!,
¡Auxilio! (saca el cuchillo) estarás bien, tienes que resistir, llamaré
una ambulancia. Dios no permitas que le suceda nada malo (Quiere
levantarse)
HUGO: (Le coge de la solapa) No Señor, ya es tarde, ya me voy, me
hubiera gustado que fueras mi padre, que no hubiera hecho por ti, si
Dios permitiera que me sane te llevaré a vivir conmigo.
ROSENDO: Hijo ya no hables, ya no, (llora) también me hubiera gustado
tener un hijo como tu; pero Dios a permitido que sea otra la
circunstancia, resiste por favor, resiste ¡auxilio!, no... ¡Hugo! ¡respóndeme!
¡hijo respóndeme! (llora).
MARIA: (Ingresa) ¡Qué a pasado!, Señor Rosendo.
ROSENDO: Está muerto, no, Hugo hijo mío no. ¿donde estas Dios? ¡ayúdame
ahora! (Llora).
MARTHA: (Ingresa) ¿Dónde está? ¿Qué ha pasado? Hugo (a Rosendo) ¿Qué
le has hecho?.
Ingresa una multitud uno a uno se arremolinan en torno de Hugo y Rosendo
comentando, Ingresa una camilla cargan a Hugo y lo cubren con un sábana
y lo sacan.
POLICIA: (Ingresa y se acerca a Rosendo) No pensaba, verlo tan pronto,
dime lo que sucedió
ROSENDO: No sé, solo sé que hoy perdí a todos, solo faltaba una
desgracia así en mi vida
POLICIA: No quisiera hacer esto; pero, mi deber me exige que debo
llevarlo a la comisaría.
ROSENDO: No se preocupe, Señor del Águila, cumpla su deber.
Rosendo coloca sus manos, para que le espose el policía y salen. La
multitud de a poco se van retirando.
MARTHA: (Ingresa cantando)
WALTER: Voy a salir Martha, es el trabajo que quedó pendiente la
entrega es mañana y el jefe está muy molesto por el retraso, debo
salir.
MARTHA: ¿No volverás borracho otra vez? Ya me estoy cansando de este
asunto.
MARIA: (Entra apresuradamente) Martha saben, han condenado a Rosendo a
cuatro años de prisión. ¿Porqué no fueron al juzgado? es como si no
les interesara el destino de su Padre, no me lo explico, hoy es la
sentencia, condenan a su padre y nadie se ha dignado de verlo, ¿qué
están esperando que se muera? (silencio) ¿nadie dirá nada?.
WALTER: (Mirando a Martha) Si nos interesamos, ¿el abogado que le hemos
puesto, no es suficiente? mañana iré para que apelen la sentencia y
talvez puede salir condicionalmente, nunca a sido el problema el dinero,
el viejo de seguro mañana ya estará con nosotros, voy a seguir
trabajando sino no entregaré el trabajo a tiempo.
MARIA: No les entiendo como pueden ser tan indiferentes con lo que ha
pasado, es que no amas a tu padre, acaso no amas a tu padre, el está
sufriendo, en esa celda húmeda, si apenas tiene una frazada sábana
para abrigarse, que indiferencia Dios mío.
MARTHA: No es así, es que ya te explicó Walter, tenemos de qué
preocuparnos, además todo saldrá bien por lo demás tenemos que estar
tranquilos que a nada debemos tener miedo, mas tarde le iré a dejar una
frazada y le llevaré sus alimentos (salen).
WALTER: Martha encárgate de todo este asunto volveré por la noche, ya
estoy sobre la hora, cualquier novedad con el abogado me comunicas,
hasta luego (sale).
MARTHA: Como vez María, si nos preocupamos por mi suegro, no te alteres
tanto, todo saldrá bien, te daré algo de tomar, creo que los nervios
están haciendo presa de ti, vamos (salen).
A un costado hay rejas
ROSENDO: (Ingresa) ¿Qué voy hacer Dios en esta prisión? si tu dijiste
que sería libre Ya ha pasado medio año, y tu sabes Señor que soy
inocente, si este cuerpo resistiera quizá me resignara a este dolor,
cuanto quisiera gritar la verdad a los cuatro vientos pero no, es mi
hijo Walter, él tiene por qué vivir; mas yo ya estoy por morir... pero
¿Porqué no se acuerdan de mi? ¿que mal les hice? que dolor infame es
este que no puedo disfrutar de mis amigos, de mis hijos, Dios mío tu
prometes tu bondad, tu prometes aliviar estas penas, mi alma se aferra a
ti en este dolor , mi alma llora por este fin amargo ¿en que fallé
Dios? Talvez debo pagar por no haber sabido educar a mi hijos, si es
esto no supe llevarlos por el buen camino sino sus corazones están
lleno de maldad, cambia sus corazones, que piensen menos en ellos. ¿por
qué estoy pagando esto si por mis hijos di todo ¿cuál es mi pecado?
Dime Dios, dime (Arrodillándose, llora desconsoladamente)
Se escucha llantos y ingresa la multitud con una caja mortuoria mientras
avanza ingresa Walter.
WALTER: ¡Esperen, esperen! El es mi padre déjenme verlo, Padre perdóname
por el mal que te he hecho, por todo que te hecho sufrir, por favor
regresa a la vida, no me dejes padre mío (llora) ten compasión de mí
por favor, por favor no me hagas esto que va a ser de mi sin ti, porque
no te hice caso, si tus consejos eran buenos ¡Dios ayúdame!.
MARTHA: (Levanta a Walter) Walter, hemos sido injustos con tu padre en
todo se llevó el secreto hasta la tumba el sufrió solo, ya no debes
lamentarte.
WALTER: Yo soy el asesino yo lo he condenado, yo lo he matado, mi padre,
regresa a mi (golpea la caja) no, no ¿Qué he hecho? (llora).
JOSEFA: (Ingresa) Tu eres el culpable, tu eres el que a matado a mi
padre, si el viviera... (llora) nada ya podemos hacer. Padre mío también
yo soy el culpable, soy el que recibió todo y nada te di a cambio, solo
desprecios y vergüenzas , ahora de que me sirve este maldito orgullo si
ya no te tengo, padre si hoy me escuchas de donde estas perdóname mi
mal proceder; pero quisieras que vivas, (llora) no mi padre , viejito
lindo te vas para dejarnos acongojados, vuelve padre, nos vas hacer
mucha falta (llora).
WALTER: ¡Cállate! por favor (permanece con la mirada baja).
MARIA: (Ingresa y habla al público) Estos dos jóvenes que nunca
apreciaron el amor de padre
Que siempre tuvieron a su padre cerca para decirle una palabra de
agradecimiento por todo lo que hizo, una palabra que diga, te quiero
padre, el murió queriendo escuchar esa palabra que saliera de los
labios de sus hijos; pero, nunca tuvieron el corazón blando, hoy lloran
su muerte, ya la vida no devolverá a este ser que sufrió penurias para
verlos con felicidad y gratitud a Dios, que fueran hombres de bien, que
sean su orgullo, muchas lágrimas derramó al verlos crecer, porque
faltaba un pan en casa, el dejaba de comer a sus hijos de hambre, solo
el tragaba un poco de saliva, su felicidad era la alegría de sus hijos,
les dio de su abrigo porque faltaba un abrigo para cubrirlos del frió
intenso; pero, hoy se acaba y termina en un drama sin igual. (se dirige
a Walter) Fuiste un mal hijo, con tu desidia ocultaste tu crimen, con tu
pose arrogante de hombre inteligente mataste a Rosendo; pero, hoy te
espera una condena cruel, por tu crimen.
WALTER: Ya basta, basta no crees que tengo ya suficiente con la muerte
de mi padre , no sigas por favor, (llora) que esto que debo cargar hasta
mi muerte, ¡si! pagaré mi crimen , pero quisiera pedirle perdón a él
, quisiera volver atrás y decirle padre mío perdóname por este mal
(llora) pero parece imposible, tengo que vivir con este remordimiento
para siempre.
MARIA: Encuentra la paz en Dios , dile a el todo lo que hoy te aflige,
si no pudiste pedir perdón a tu padre hazlo a Dios que el borrará
todos tus pecados, y su paz te dará para ser un hombre cambiado, no
temas acercarte a él, el espera que vengas y le entregues tus cargas y
tu corazón. Si es verdadero tu arrepentimiento, el te perdonará.
JOSEFA: Yo quiero conocer a ese Jesús que siempre has hablado , hoy
tengo el corazón sensible que no sabe que hacer, quiero limpiar mi alma
y así olvidar, este mal dentro de mi ser y con orgullo mi padre Rosendo
diría que estaría muy feliz al ver a sus hija querida por este camino
de bien. Se que le hice daño pero ahora ¿quién podrá reparar estas
culpas que llevo?
MARIA: Jesús está dispuesto a recibirte cualquiera sea tu condición
ven hoy a él porque el ha dicho que si tus pecados fueran rojos como el
carmesí , serán como blanca lana.
POLICIA: (Ingresa) Quien de Uds. es ¿Walter Carrión?
WALTER: Soy yo.
POLICIA: Tenga la bondad de acompañarme.
El policía lo esposa y se dispone a salir con Walter
WALTER: (Al público) Si hoy tienes a tu padre vivo ríndele homenaje,
no seas cruel, por sus correcciones, que pese a los defectos que puede
tener siempre quiere que seas mejor que el, que seas el orgullo de él y
poder decir a los cuatro vientos este es mi hijo, poder decir cuan
orgulloso estoy de él si hoy es imposible hacer eso, anda a Dios y pídele
que borre esos resentimientos que tienes, no seas ingrato, no permitas
que sea demasiado tarde (salen)
JOSEFA: Es una pena que todo haya acabado así.
MARIA: Si, es el día más triste de mi vida.
Ángel Maguiña
|
PRINCIPAL
OBRAS TEATRALES
La
victoria de Cristo
El
cuarto Rey mago
Por
la libertad
Mamá
Rocío
Por
ti hijo mio
El
cielo en la tierra
La
Caida
El
Pecado de David
La
Conversión de Pablo
Álbum
de fotografías
Hijo
mío
Acerca
de mí
|