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Estar en el lugar apropiado ene el momento preciso tiene a veces
mucho que ver con el hecho de alcanzar el éxito.
Un muchacho de16 años salió a buscar fortuna. Su nombre era
Samuel. Se encontró con un viejo amigo de la familia que le preguntó:
¿Cómo planeas abrirte paso en la vida?.
Haré jabones y velas, respondió Samuel. Aprendí ese oficio de mi
padre. Iré a la ciudad de Nueva York, y buscaré trabajo es ese
rubro.
El amigo de la familia le dio el siguiente consejo: Haz un buen
producto, véndelo a un precio justo y da a la Señor de cada dólar
que ganes todo lo que le pertenece.
Samuel siguió su camino. Y decidió poner en práctica el consejo
de aquel amigo de la familia. El resto es historia. Es probable que
ese Samuel esté influyendo para bien en tu vida cada día si es que
recientemente te has lavado los dientes con pasta dentífrica
Colgate o si has utilizado alguno de los muchos productos de su
marca.
A menudo sucede que un producto llega a ser más famoso que su
creador. Observa el caso de John Spilsbury. Era un dibujante de
mapas y maestro en la escuela Harrow, en Inglaterra, durante el
siglo dieciocho. Spilsbury quería que sus alumnos aprendieran a
leer más rápido los mapas y los recordaran durante más tiempo.
Una tardecita tomó un mapa de Inglaterra y otro de gales, los pegó
a una tabla lisa,los cortó en pedazos con una navaja siguiendo
varias divisorias, formando deesta manera un rompecabezas para que
sus alumnos lo armaran. Estos rompecabezas llegaron a ser los que
conocemos hoy.
Estar en el lugar apropiado ene el momento preciso tiene a veces
mucho que ver con el hecho de alcanzar el éxito. Por ejemplo,
cuando Charles Menches asistió a la Exposición de Lousiana, en St.
Louis, Missouri, para vender helado, era justamente el centenario de
la compra del territorio de Louisiana a Francia, y miles de personas
habían venido para unirse a los festejos. Hacía calor, y todos
querían comprar helados. Pero había un problema. En esa época el
helado se vendía en platos. Para media mañana. Menches se quedó
sin platos aunque tenía mucho helado todavía. Así que miró a su
alrededor para ver que podía encontrar para reemplazar los platos.
Muy cerca de él había un sirio llamado Ewrnest Hamwi vendiendo
unos vasitos hechos de masa dulce y crocante llamados zalabia, típicos
de Medio Oriente, que se servían con dulce de fruta. A Hamwi no le
estaba yendo tan bien en el negocio como trabajar: formaron un cono
con la zalabia, y lo llenaron de helado Así nació el cucurucho.
¡Puedes aprender mucho de las biografías exitosas!
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