SOY UN CONQUISTADOR - RELATOS

  

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EL HOMBRE QUE QUERÍA SER PORTERO

SSi pudiera leer y escribir dijo Juan orgullosamente - ¡podría haber sido portero!

lta e¡ La meta de Juan fue desde siempre llegar a ser portero. Cierto día fue a ver al jefe de personal de una empresa.
Señor le dijo -, quiero trabajar como portero.
El hombre que estaba detrás del escritorio miró a Juan directamente a los ojos, y le dijo:
- ¿Sabes lavar pisos?
- ¿Sí, Señor.
- ¿Sabes limpiar baños?
- Claro que sí, Señor.
El jefe de personal hizo algunas preguntas más y decidió que Juan serviría para el puesto .
- Bien le dijo el jefe - ven mañana.
-Gracias, señor dijo Juan levantándose para salir.
-Toma dijo el jefe entregándolo un papel.
-¿Qué es esta papel? preguntó Juan.
-Pero, Juan, ¿Cuál es el problema? dijo el jefe al notar su mirada perpleja.
- Ninguno, señor, en serio dijo Juan mintiendo.
-Bueno, entonces, lee el contrato. Luego firma aquí y después puedes irte.
Hubo silencio.
-¿Algo está mal en el contrato, Juan?
Hubo silencio otra vez.
-¿No estás de acuerdo con los términos del contrato?
-No se trata del contrato, señor dijo Juan finalmente.
-¿Y qué esperas? preguntó el jefe vamos. Fírmalo.
-No puedo, señor confesó Juan Ni siquiera lo he leído.
-¿Qué?
-Bueno, señor ... dijo Juan dudando yo... yo... no sé leer ni escribir. Esa es la verdad.
-Pero cada empleado de esta empresa debe leer y escribir. Esas son las reglas. Lo lamento, no puedes ser portero aquí dijo el jefe.
-sí, señor. Entiendo dijo Juan agachando la cabeza.


Pasaron los años. Juan decidió que el hecho de no haber alcanzado su meta de ser portero debía motivarlo a mejorar. Entonces, con algunos ahorros inició un negocio de avicultura. Emprendió su tarea valiéndose de su capacidad para generar recursos y trabajar tenazmente, y con un poco de ayuda de sus amigos. Su empresa creció y llegó a tener bastante éxito.
Pronto tuvo que expandir sus operaciones comerciales. Eso significó la compra de más hornos parrilleros, la construcción de más gallineros, la colocación de más locales y la contratación de más gente. También significó dinero, mucho capital para financiar el proyecto.
-¿Dónde conseguiré el dinero? - preguntó Juan.
-En el Banco le sugirió alguien.
¿Quieres decir que pida un préstamo al Banco? Chilló Juan Nunca hice eso.
Y como se dice, siempre hay una primera vez. Cierto día Juan fue al Banco.
-¿Puedo ayudarlo en algo? preguntó la mujer del mostrador de préstamos.
-Sí, señorita. Quiero pedir un préstamo.
La mujer hizo las preguntas de rutina. También solicitó ver algunos papeles pertinentes. No hubo ningún problema.
-Está bien dijo la mujer entregándole la solicitud del préstamo.
-¿Qué hago con este papel. Señorita?
- Léalo, y luego fírmelo-
El rostro de Juan palideció.
-¿Cuál es le problema? dijo la mujer notando la palidez de Juan.
-Creo que no puedo hacer lo que me pide dijo Juan en voz baja No me va a creer, señorita, pero no sé leer ni escribir.
La mujer quedó paralizada. ¡Qué pena!, pensó. Hay infinitas oportunidades cuando e puede leer y escribir.
-Lo lamento dijo finalmente pero sólo puedo darle el préstamo después de que Ud. lea y firme esta solicitud.
Juan ya esperaba esa respuesta.
-Entiendo, señorita dijo listo para salir.
-Señor llamó la mujer con voz preocupada - ¿sabe lo que Ud. podría haber llegado a ser si supiera leer y escribir?
Juan se dio vuelta y la miró directamente a los ojos. Por su puesto que él lo sabía.
-Si pudiera leer y escribir dijo Juan orgullosamente - ¡podría haber sido portero!por sus enemigos

 

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